En Impresión DTF (directa a película), El color se trata de viveza. Cuanto más brillantes e intensos sean los colores, más llamativos resultarán.
Sin embargo, esta percepción ha comenzado a cambiar. El foco de la competencia ya no se centra simplemente en "la viveza de los colores de la superficie", sino en la amplitud de la gama cromática.
Dos impresiones pueden parecer igual de brillantes a primera vista. Sin embargo, al enfrentarse a colores que presentan cierta dificultad, sus diferencias se hacen evidentes. Algunos colores se reproducen con una fidelidad vívida y natural, mientras que otros se ven apagados, sin brillo o limitados.
A medida que cambia la dirección de la competencia, toda la perspectiva sobre la producción cambia en consecuencia.
El reto ya no consiste simplemente en crear una muestra excelente. Ahora, debemos garantizar que los colores de la marca se reproduzcan con precisión, estabilidad y coherencia.
La diferencia se hace especialmente visible en tonos como:
- tonos anaranjados-marrones
- tonos de piel
- grises cálidos
- rojos intensos de marca
- azul claro
Incluso la más mínima variación de color es detectada al instante por un diseñador con buen ojo. Además, el equipo de marketing suele ser el primero en plantear objeciones. Son precisamente estas “diferencias sutiles” las que distinguen los productos de alta gama de los productos comunes y económicos.
Esta es precisamente la razón por la que la cuestión de si el modo estándar de cuatro colores CMYK es realmente "suficiente para la tarea" se ha convertido una vez más en un tema de gran relevancia práctica.
El sistema estándar CMYK (cian, magenta, amarillo y negro) con tinta blanca permite crear colores vibrantes en muchos casos. Sin embargo, su gama cromática es limitada. Según datos del sector, los sistemas tradicionales de 5 colores (CMYK + blanco) suelen cubrir solo unos 55% del espectro Pantone. No obstante, los colores exactos necesarios para logotipos, fotografías de alta calidad y degradados complejos a menudo no se encuentran dentro de esta gama.
Precisamente por este motivo, los profesionales del sector prestan cada vez más atención a la ampliación de los canales de gama cromática. El objetivo de añadir estos canales de tinta no es simplemente reproducir colores más intensos, sino —y esto es aún más importante— ampliar la gama cromática general. Los sistemas DTF de 9 colores o multicolor (CMYK + RGB + Naranja + Blanco, etc.), una vez calibrados correctamente, pueden aumentar la cobertura Pantone a más de 95%. Demuestran una especial eficacia en el manejo de áreas complejas como naranjas, rojos, verdes y tonos de piel complejos.
La siguiente fase del desarrollo de DTF se centrará en algo más que el brillo y la densidad del color. Su objetivo será ampliar la gama cromática, aumentar la precisión y mejorar la consistencia del color.
Esto implica que:
- Los diseñadores pueden entregar diseños complejos con mayor confianza, sin preocuparse por las desviaciones en el resultado final.
- Las marcas pueden recibir productos que realmente reflejen el principio de "Lo que ves es lo que obtienes", evitando así repetitivas revisiones y correcciones.
- Las plantas de producción necesitan un software RIP más avanzado, perfiles de color ICC precisos y una optimización exhaustiva. Esto incluye tintas, soportes y equipos.
- La próxima gran competición en el sector de la impresión digital directa ya no será una batalla por ver qué impresiones se ven más nítidas o más vívidas.
En cambio, la clave estará en quién pueda reproducir los colores con mayor amplitud, precisión y consistencia. Quien tome la delantera en esta “batalla de la gama cromática” obtendrá una ventaja decisiva en los mercados de personalización de alta gama, colaboración de marcas y servicios profesionales.
Para los profesionales de la impresión digital directa (DTF), es hora de centrarse en la amplitud cromática en lugar de solo en el brillo. El verdadero profesionalismo reside en la reproducción fiable del color, tanto en los detalles más sutiles como en el aspecto general.

